Este dolor podría dejarte casi inválido ¡descubre como prevenirlo!

Un motivo de consulta muy habitual al médico es el dolor de espalda. Uno de los más intensos, insoportables e invalidantes que pueden existir, se trata del dolor en el nervio ciático. Se trata de un dolor que aparece sin previo aviso y que podría dejarnos prácticamente paralizados. En este artículo de Salud Eficaz te compartiremos todo lo que no sabías sobre el dolor del nervio ciático y como prevenirlo.

Se trata del nervio de mayor anchura y longitud de todo el cuerpo. Arranca desde la pelvis, recorre la zona superior de los muslos por los cuales continúa y se divide en dos pequeñas ramas. Su largo curso y gran tamaño hacen al nervio ciático particularmente vulnerable a que la presión o daño causen dolor al punto que éste pueda ser lo suficiente intenso y grave como para dejar a una persona virtualmente paralizada o inválida.

Este dolor puede comenzar como una leve molestia y sin aviso pero luego irse intensificando y extendiéndose por irradiación a diferentes zonas del cuerpo de la cintura hacia las extremidades inferiores (piernas). También puede ocurrir que, producto de la inflamación, en la región superior a los glúteos se desate un dolor tal que nos impida levantarnos y hasta caminar.

dolor del nervio ciatico

Las vértebras de la zona lumbar son anchas en tamaño para hacer de “base” de sustentación a todo el peso del cuerpo. Cuando tenemos algún trastorno a nivel de los discos inter-vertebrales, es decir, entre estos “cojinetes” que ayudan a amortiguar la presión entre vértebra y vértebra puede generarse una inflamación de un nervio que entrecruza toda la región vertebral, pasa por detrás del glúteo, prosigue hacia abajo hasta llegar incluso hasta los dedos del pie: estamos hablando del nervio ciático.

Como saber si sufrimos del nervio ciático

Existe un simple ejercicio que nos puede ayudar a saber si padecemos de algún dolor vinculado al nervio ciatico y consiste en tomar asiento y extender una de nuestras piernas hacia adelante sin flexionar la rodilla y en posición paralela al piso. Luego, inclinaremos el cuello intentando apoyar nuestro mentón en nuestro pecho.

¿sientes algún dolor? Si sientes dolor o una leve “electricidad”, este puede ser el signo de una lesión intervertebral que puede estar causando la inflamación de la región en la que se ubica el nervio ciatico. Debes consultar al médico rápidamente porque esto tarde o temprano puede desencadenar un problema de tipo invalidante, impidiéndote realizar hasta los movimientos más comunes y habituales.

Posturas incorrectas

Nuestra columna tiene la forma de una “S” suave o moderada. Cuando esta forma se hace más acentuada o se vuelve más pronunciada, las vértebras se exponen a un desgaste mayor y desigual. Por eso y para prevenir este tipo de males es conveniente realizar ejercicio físico que refuerce la zona de los glúteos, el pecho y la espalda. En otras palabras es necesario tonificar y ejercitar músculos abdominales, dorsales y pectorales para reforzar a una columna que presenta este tipo de postura viciada.

Cuando la columna presenta esta malformación o postura incorrecta, los discos intervertebrales se ensanchan ante una sobre-presión ejercida lo cual genera una pérdida de consistencia o desplazamiento de aquellos, a tal extremo que puede ocasionar el derrame de un líquido presente en su interior más comúnmente denominado como “núcleo pulposo”. Todo ello lleva a comprimir, presionar la zona donde se ubica el nervio ciatico ocasionando inflamación y un intenso dolor que puede llegar a dejarnos incapacitados de movernos.

Síntomas de dolor del nervio ciático

  • Dolor. La zona de influencia del nervio ciatico corre desde la cadera hasta los pies. Si sientes dolor en cadera o en la zona del pligue del glúteo, detrás del muslo, rodilla o incluso hasta el talón puede que tengas comprometido el ciatico, porque se trata de un dolor “irradiado” hacia todo el área comprendida por el recorrido del nervio.
  • Sensación de entumecimiento. Es sentir que nuestra pierna se encuentra “dormida”.
  • Falta de sensibilidad
  • Caminar rengo o cojera
  • Debilidad muscular
  • Inmovilidad o dificultad para movernos.

Recomendaciones para la salud del ciatico

1 Combatir el sobrepeso
2- Caminar una hora diaria
3- Agáchate flexionando las rodillas, siempre que necesites hacerlo, ya que hacerlo con las piernas rectas puede comprometer tu salud.
4- Evitar las malas posturas. en especial al sentarnos, debemos hacerlo con la “espalda recta”.

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